La curiosidad es su trabajo!

 

La naturaleza de un pequeño desde su nacimiento es ser curioso, en todo momento se encuentran observando y preguntando el porqué de cada cosa. En muchos casos evaluamos esta actitud como no oportuna, inapropiada y hasta en muchos casos insoportables, de tal modo que catalogamos esto como algo negativo y no nos damos cuenta de que a partir de este deseo del niño de que saber el porqué de las cosas comienza el proceso de aprendizaje.

Si nos detenemos a observar el desarrollo de un niño, el deseo que estos tienen de ver todo lo que los rodea es el primer indicio que los lleva a la curiosidad, luego, cuando este adquiere la habilidad de moverse por si solo estos buscan acercarse a los objetos que para ellos son más interesantes para agarrarlos, manipularlos y conocerlos. Después, cuando ya conoce su medio y como son los elementos que lo rodea, empieza a juntar los elementos para observar que pasa con estos. Este proceso le brinda valiosa información al niño que le será útil para aprender nuevas cosas en el futuro.

La curiosidad le aporta al pequeño el deseo de querer aprender, es fundamental para desarrollar un pensamiento científico, porque mientras más le guste algo al pequeño más fácil le será aprenderlo.

Es necesario saber que al niño todo le crea un sentimiento de curiosidad: el cambio del clima, el estar enfermo o ver alguna enfermedad, lo que hacen los demás, entre otras cosas. Los niños son pequeños observadores con muchas ganas de obtener conocimiento y nosotros, los adultos, somos los encargados de hacer que este sentimiento nunca lo pierdan, sino lo contrario, de que sea cada vez más grande.

A temprana edad, estos pequeños inocentes demuestran un gran interés por descubrir y conocer las cosas de este mundo. Ese “afán por saber” es sumamente saludable, esto los estimula a aprender y agranda su desarrollo intelectual. Por la razón debemos siempre mostrarnos con un espíritu entusiasta y receptivo ante su espíritu investigador, tratar de elogiar su curiosidad y dar respuestas a sus preguntas de forma clara y sencilla aunque… es muy probable que sus preguntas sean un poco complejas de responder.

Estas son algunas de esas preguntas incomodas que hacen los pequeños:

 

¿Por qué las niñas no tienen pene?

De los 18 meses a los 3 años los niños pueden saber a conciencia si son un niño o una niña y se muestran interesados en su cuerpo. El deber es explicarles que existen dos tipos de sexo diferentes, lo cual también trae diferencia en el aspecto físico, lo cual hace posible que la especie pueda reproducirse.

¿De qué lugar vienen los niños?

Lo importante es siempre decirles la verdad aunque no se les explique todo. De los 3 años en adelante, los padres pueden explicarle que papá pone una semilla dentro de mamá donde existe otra semilla y juntas estas al unirse forman un bebé, y este crece en el vientre de mamá hasta los 9 meses, y luego nace.

¿Dónde van las personas cuando se mueren?

Para los pequeños hasta los 2 o 3 años, la muerte corre más por el significado de la inmovilidad que la desaparición eterna, y les hace gracia ver como alguien que parece muerto se levanta como si nada hubiera pasado (como lo pueden ver en dibujos animados). Luego de los 3 años es cuando comprenden que existe un final para las cosas (ven las flores marchitarse, las hojas caerse y pueden aplastar insectos). Pero ya luego de los 8 años es cuando se dan cuenta de que luego de la muerte no se puede volver. Si es pequeño es posible decirle que se van al cielo. Si los padres de niño no son creyentes se les puede explicar que la existencia de una persona va más allá de su cuerpo y esta presente en el corazón de las personas que la quieren y la aman.

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